
06 nov 2024
La reciente actualización legislativa introduce el principio de doble materialidad en los informes de sostenibilidad corporativa,requiriendo que las empresas evalúen tanto su impacto en los temas de sostenibilidad como cómo estos temas afectan su desempeño financiero.
Esta perspectiva dual anima a las empresas a integrar la sostenibilidad en sus estrategias,alineándose con los estándares europeos de informes de sostenibilidad.
El enfoque requiere un análisis estructurado tanto del impacto como de la relevancia financiera,promoviendo la transparencia y la responsabilidad.

La actualización legislativa,a través del decreto 125/2024,introduce un enfoque transformador en los informes de sostenibilidad corporativa al enfatizar el principio de doble materialidad.
Este principio obliga a las empresas a evaluar su impacto en los temas de sostenibilidad (de adentro hacia afuera) y cómo estos temas influyen en su desempeño financiero (de afuera hacia adentro). El enfoque de doble materialidad requiere que las empresas consideren dos perspectivas interconectadas:el impacto de sus actividades en el medio ambiente,la sociedad y los grupos de interés,y la influencia de los factores ambientales,sociales y de gobernanza (ESG) en sus resultados financieros.
Este cambio no se trata meramente de cumplimiento normativo,sino que ofrece una oportunidad para repensar las estrategias empresariales para un futuro sostenible.
Los estándares europeos de informes de sostenibilidad (ESRS) proporcionan el marco para este enfoque,exigiendo una evaluación precisa y una comunicación transparente tanto del impacto como de la relevancia financiera.
Las empresas deben realizar un análisis estructurado,a menudo respaldado por una diligencia debida exhaustiva,para identificar y divulgar temas materiales desde ambas perspectivas.
El enfoque de adentro hacia afuera se centra en el impacto de la empresa en el mundo,requiriendo una evaluación del consumo de recursos,las condiciones de los empleados y la influencia en la comunidad.
El ESRS 1 exige el uso de criterios objetivos y umbrales apropiados para evaluar la significancia de los impactos reales y potenciales basados en su gravedad y probabilidad.
Por el contrario,el enfoque de afuera hacia adentro examina cómo factores externos como el cambio climático y las dinámicas sociales afectan la capacidad de la empresa para generar valor económico.
Esto implica extender el análisis tradicional de riesgos financieros para incluir factores ESG,evaluando su impacto potencial en las ganancias,la competitividad y la continuidad operativa.
Las empresas utilizan umbrales cuantitativos y cualitativos para evaluar la relevancia financiera en términos de desempeño,posición financiera,flujos de efectivo y acceso y costo del capital.
Los riesgos y oportunidades de sostenibilidad se evalúan en función de su probabilidad e impacto financiero potencial en diferentes horizontes temporales.